Quisiera que tu amor fuera como este algarrobo. Yo me sentaría a tu sombra todos los días.
Daniel tiene las memorias de esta casa. El resto sólo podemos imaginarlas.
No es una lluvia cualquiera.
Cuántas bicicletas en mi cabeza.
La belleza de América del Sur.
Una brisa suave podría levantarlos, hacerlos girar, desarmarse y envolverse. Pero tarde o temprano volverían. Mis sueños se escaparían de toda red.
Atrapasueños fabricados por los indios de Trancoso, Bahía.